Cacao artesanal de Finca J.I.R.
El tamaño de
un recuerdo
En Chaguaramal, las tardes tenían olor a cacao tostado y sabor a historias. De esas tardes nació una galleta que no se mide en gramos, sino en memoria.
Hechas a mano, una por una.
Compra una · Regala unapor cada paquete, una galletica ↓La historia
Las tardes olían
a cacao tostado
Mientras el sol bajaba sobre la Finca J.I.R., la abuela Ivonne moldeaba galletas con las manos mientras le contaba a su nieta María los recuerdos de su infancia.
En esa época no existían moldes ni medidas exactas; la única guía era la palma de la mano de la abuela. De ahí salía una galleta redonda de exactamente 30 gramos: la porción justa de afecto, tradición y memoria.
La medida de la abuela
No había moldes.
Había manos.
La galleta mide lo que medía la palma de la mano de la abuela Ivonne: 30 gramos, sin molde ni balanza. Redonda e imperfecta, como todo lo que se hace a mano.
El secreto
La paciencia no
se escribe en papel
El secreto de la abuela Ivonne no estaba escrito en una receta: estaba en la paciencia. Un tostado lento, en tandas pequeñas, vigilado hasta que el grano suelta su amargor sutil. Así se trata el cacao mirandino en la finca.
Cada grano viene de la tierra de la familia: la Finca J.I.R., en Chaguaramal, donde el cacao se cultiva, se seca y se tuesta a pocos metros de la cocina donde nació esta historia.
María
La nieta
que se quedó
María tiene veinte años. De su abuela Ivonne heredó la receta, el tostado y la medida de la palma de la mano; ella le puso las abundantes chispas de chocolate artesanal.
Estudia y hornea en la misma finca donde aprendió. Decidió quedarse en Venezuela y trabajar con lo que tiene: cacao propio, un horno y una receta que funciona.
«Me quedo. Los sueños también se hornean aquí.»
— María
La causa
La tarde en que
tembló todo
El 24 de junio de 2026, dos terremotos —de magnitud 7,2 y 7,5, con apenas 37 segundos de diferencia— sacudieron el centro-norte de Venezuela. Miles de familias perdieron su casa; un mes después, muchas seguían viviendo en refugios.
Registro sísmico: USGS, junio 2026 · Refugios: OCHA, julio 2026.680.000 niños y niñas necesitan hoy asistencia humanitaria.
Estimación de UNICEF, julio de 2026.Un dulcito no arregla una casa. Pero un minuto de infancia, un sabor a hogar — eso sí sabemos hornearlo.
La promesa
Compra una, regala una
Así de simple: por cada paquete de Galleticas de Jesús que compras, horneamos una galletica más y la llevamos a un niño o una niña en un refugio.
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Tú compras
Cada paquete que pides suma una galletica a la siguiente entrega.
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Nosotras horneamos
La misma receta, la misma medida de 30 g. Una por una.
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Un niño la recibe
Las entregamos en refugios y actividades para la infancia, junto a organizaciones locales que ya trabajan allí. En cada entrega publicamos con quién.
Cada entrega queda publicada en nuestro Instagram: cuántas galleticas, qué día y en qué refugio. Si un mes no hay entrega, también lo contamos.
— lo prometemos con la mano en la masa